viernes, 17 de junio de 2011

Don señor evangélico en el autobús



Tengo la costumbre leer libros en el camión camino al trabajo, escuela o camino a casa, me he acostumbrado a hacerlo de manera que me ha resultado “cómodo” y mi atención no se distrae de la lectura; además es también el tiempo que más tengo para poder leer y el más constante, ya que es raro cuando logro encontrar un tiempo tranquilo y silencioso en casa para la lectura. Lo único malo es que muchas veces la privacidad no es un lujo que puedes tener en el transporte público, nunca faltan las miradas del metiche/curioso que trata de inclinarse sobre tu hombro para ver que es lo que estas leyendo… generalmente no me importa, por suerte la gente promedio en este país no suele retener la atención en una página de un libro por más de 5 minutos (y menos en un libro que no es suyo) o prefiere ir escuchando música y pescar sus propias moscas en el camino, así que el interés se desvanece y uno vuelve a su lectura sin tener a “esa mirada sobre tu hombro”… pero eso NO es lo que me pasó el día de hoy :S

Este post es para comentarles una anécdota que me ha pasado hoy en la tarde y tengo la necesidad de escribir por que no encuentro otra forma de quitármelo de la cabeza. Como escribí en el post anterior aun me faltan un par de páginas para terminar de leer el libro de “Magia y rituales de Luna” de Edain McCoy, así que saliendo del trabajo y como de costumbre tomé el trasporte público, elegí un lugar del lado de la ventana y como muchas otras ocasiones me dispuse a seguir mi lectura… admito, que con cuando estoy leyendo libros sobre paganismo tiendo a ser un poco “mas cerrada” en mi lectura, bueno realmente no suelo abrir los libros de par en par.. en primera por que se maltratan, y en segunda por que no me gusta que la gente vea lo que estoy leyendo, me molesta esa mirada metiche que no me deja leer a gusto!

En un punto de trayecto se sienta un señor al lado mió, yo lo volteo a ver de reojo y sigo con mi lectura; me doy cuenta de que el señor medio intenta ver lo que yo estoy leyendo… no le di importancia y yo continué, entonces el señor saca de su portafolio un libro, igual veo de reojo y alcanzo a darme cuenta que saca su Biblia y se dispone a leer algunos salmos “que situación tan cagada” pensé, y seguí con mi lectura… paso un par de hojas y el señor se dirige a mi y me dice -“¿oye te puedo hacer una pregunta?” - es en este punto en donde entre mi pensé “esto ya valió madres”, obviamente había alcanzado a entre leer sobre que trataba mi lectura, a lo que yo pregunto…. ¿A caso nos huelen? ¿O es que estas personas tienen un super poder o sensor que se pone en preventiva cuando hay un no creyente cerca?

La mayoría de los paganos (o no creyentes en general) se han cruzado por lo menos una vez en su vida con alguna persona que trate de “salvarnos” hablarnos sobre la Biblia y sobre su señor Cristo quien murió en la Cruz por nuestros pecados, tratando de “vendernos” la idea de que estamos en un mal camino y que si seguimos así el Día del Juicio nosotros pereceremos o como me dijo este señor -“que al morir tu alma no sea salvada o goce de la gracia de Dios”-.

Como paganos nosotros creemos que no existe “la verdad absoluta” no predicamos que tenemos la “religión verdadera”, SABEMOS que existen muchas otras religiones en el mundo y que cada ser humano es libre de elegir el camino espiritual que más se adapte a su persona. Como paganos tenemos que aprender a ser tolerantes con las otras religiones para poder exigir el mismo respeto hacia nosotros y nuestras prácticas y creencias… aunque la mayoría de las veces hacer esto no es fácil.

En mis más o menos 9 años que he estudiado y practicado como Wicca y pagana no es la primera vez que me topo con este tipo de personas, a como lo veo solo hay dos opciones:
1) la primera es ignoralos, sabemos que la mayoría de las veces este tipo de personas no escuchan razones y lo único que hacen es decir “no lo digo yo, lo dice la Biblia” y tratar de venderte ideas para que te “acerques a Dios”.
2) La segunda es enfrentarlos, defender tu punto y tratar de debatir de una manera razonable y con respeto. Generalmente este tipo de discusiones suelen tener buenos intercambios culturales e ideológicos si ambas personas muestran un respeto y una mente abierta sin tratar de imponerse con la otra persona, sino de ESCUCHAR realmente a la persona.

En mis experiencias, el segundo tipo de personas son las más difíciles de encontrar… son muy contadas las personas que realmente respetan tus decisiones y están dispuestos a ESCUCHAR, así que generalmente trato de ser lo más respetuosa posible y simplemente decir un “no gracias” a los evangélicos que tocan a la puerta, o simplemente seguir tu camino y no entrar en discusión con la gente se cruza en la calle contigo, que te acusan de satánico por llevar un pentáculo en el cuello o por usar una playera de mi banda favorita que dice Apocalyptica (si, en serio me pasó una vez).

En esta ocasión, sin embargo, para desgracia mía no podía irme por mi primer opción e irme de ahí (lo que implicaría bajarme del camión), así que traté de irme por el otro lado y responder “si, si creo” cuando él me pregunto si creía en la magia.

Como buena pagana fuera del closet no tengo que negar a nadie sobre mis creencias, en este “salir del closet” he enfrentado momentos muy duros y un tanto traumáticos lo suficientemente fuertes como para aprender a defender y no flaquear ante mis creencias. De todas formas ¿por qué habría de hacerlo? No busco esconder mis creencias y tampoco le debo explicaciones a nadie… ya no, mucho menos a una persona que no conozco y se acaba de subir al autobús. Sin embargo como paganos fuera del closet también tenemos la responsabilidad hacia nuestra propia comunidad y de cierta forma “educar/informar” sobre lo que es realmente el paganismo, ayudar a eliminar prejuicios y mala información que se tiene hacia nosotros.

Con esto decidí medio platicar con Don Evangélico y tratar de explicar de una forma general sobre que es el paganismo (un interrogatorio de casi una hora); al parecer ni ellos mismos saben del crecimiento tan grande que esta teniendo el paganismo en el mundo… justo en sus narices!. En la conversación por supuesto hubieron preguntas estúpidas por parte de este señor como  -“¿y Satanás ya te dio la factura?” - y por mi parte también hubo preguntas hacia su fe, al parecer no creen en la ciencia, ni doctores y aún creen que el mundo fue creado en 7 días así como que lo que dice la Biblia, pues no creen en la Teoría de la Evolución  :S

Esto solo reafirma mi teoría de que solo vale la pena el establecer una conversación sobre religión con personas que realmente estén dispuestas a escuchar, compartir puntos de vista y sobre todo que tengan un interés sincero… sin que busquen el imponer su religión sobre nosotros sino de realmente SABER de que se trata el paganismo.

Así que me imagino que parte de la moraleja de esta historia es que hay que saber escoger con quien vale la pena gastar nuestras energías tratando de explicar en que creemos y por que somos paganos… ya que habrá personas que solo busquen molestar y con ese tipo de personas nunca se llega a nada. A mi punto de vista creo que solo vale la pena desgastarse cuando la persona en cuestión es alguien importante y cercano a nosotros, una persona quien nos importa… el resto tal vez no valga tanto la pena y también hay que tratar de ser lo más respetuosos posibles, aunque en ocasiones se vea como una misión imposible.

Nos leemos ;)

6 comentarios:

Virch dijo...

Me encontré con tu entrada por pura casualidad, o tal vez no tanto.

Entiendo perfectamente, mucho más estando en un país donde ser pagano es sinónimo de que te quemen en la hoguera (oh si, en esta época).

Lo que viviste en ese bus lo vivo a diario en mi trabajo... por eso yo no toco ese tema. Imagínate.

Nemesis dijo...

Si, a veces es mejor no tocar el tema... definitivamente hay personas que no entienden razones.
Por desgracia es una realidad que nos toca vivir en varios paises en pleno siglo XXI :S

Dokkalfar dijo...

Cuando compro algún libro y regreso a mi casa uso el transporte, el metro vaya, y me da la costumbre de hojear el libro, y ver que temas trata, e igual, no faltan esas miradas, que hasta estiran el cuello a mas no poder.
Pero bueno, los testigos de jehova, es otro problema, en la entrada de mi casa puse un Pentagrama, y cuando no salgo porque me da flojera (Sinceramente, muchas veces da) te juro que se quedan mas de media hora gritando. Lo bueno es que si me ah tocado testigos y católicos con los que converso muy bien.
Bendiciones )O(

Nemesis dijo...

jajaja!! me los imagino gritando XD
Claro que hay que ser conscientes de que si ponemos un pentáculo en la puerta de la casa es natural que más de una persona se ponga a criticar, a decir algo e incluso a sentirse ofendida.

Por desgracia para mi, creo que aún no me toca un evangélico que se digne a tener una conversación descente :S

caroline wellington dijo...

Casi toda mi familia pertenece a alguna denominación cristiana.Yo no pertenezco a ninguna religión,creo en la existencia de un ser superior,pero nada mas.
Mi madre es evangelica,pero respeta mi posición.Tengo una tia que es todo lo contrario,cuando voy a su casa de visita,se la pasa hablando de la Biblia y ´´atacando´´ muy sutilmente la forma en la que visto,siempre uso prendas negras y joyería de plata,en especial crucifijos y ankhs.
Me interesa el esoterismo,aunque nunca he llegado a practicarlo,temo ´´abrir puertas que después no pueda cerrar.
Respeto las creencias de los demás.
Pero no se me hace correcto que la gente escudada en una religión trate de cambiar el modus vivendi de los demás,cada quien es libre de elegir el camino que quiere seguir.

Nemesis dijo...

Hola Caroline
La verdad es que a muchas personas les cuesta respetar la ideología de los demás, y otro caso es la familia que trata de "cambiarte", como en muchas otras cosas lo que importa es el respeto. Vivir y dejar vivir.

Un saludo ;)

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